Dios no se ha olvidado de su creación, ni ha desechado a los seres humanos, sino que sigue preocupándose de todos, porque nos ama. Aunque parte de esa humanidad lo rechace, Dios sigue amándola.
Dios no se ha olvidado de su creación, ni ha desechado a los seres humanos, sino que sigue preocupándose de todos, porque nos ama. Aunque parte de esa humanidad lo rechace, Dios sigue amándola.