A las empresas les digo: vuestra marca no se construye solo con lo que vendéis o recicláis; se construye con cómo tratáis a quienes llaman a vuestra puerta.
No responder a un candidato que encaja, o dejarle en el olvido después de una entrevista, es una falta de ética que dice muy poco de vuestra seriedad.
Los profesionales con experiencia buscamos proyectos que estén a la altura de nuestros valores.