Genesis 1:28 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;
¡Amigo! Puedes reconocer en esta hora que cargas los rasgos espirituales el ADN de tu padre celestial y que esos ADN son más fuertes que los rasgos de tus padres terrenales. No limita la grandeza que ya habita en ti.