A casi un gag por plano, «Relámpago» («Speedy», Ted Wilde, 1928) parece poseída por la vertiginosa aceleración de los "felices años veinte", una época única que discurrió como una exhalación y que en los EE.UU. llegaría a su fin con el crack de 1929 y la Gran Depresión. La película marcaría también el final de una época para Harold Lloyd, uno de los actores de mayor éxito del cine mudo norteamericano, lugar de privilegio que no lograría mantener con la llegada del sonoro.
Comentan Daniel M. Lourtau, Emilio M. Luna y José Luis Forte.