¿Por qué lo merezco? ¿Bajo qué criterio?
Lo que merezco no es necesariamente lo que quiero. En ocasiones así es, pero no siempre es así. Aprender la relevancia que tiene merecer y la diferencia que tiene con querer ha cambiado mi vida por completo y me ha hecho comprender con madurez cuáles son mis prioridades. Y tú, ¿sabes lo que mereces?