¿Te escuchas? ¿Cómo traduces lo que sientes?
Comprenderse es todo un juego de interpretación. Al fin y al cabo, cuando tenemos la voluntad de escucharnos no recibimos una información clara y evidente sobre qué hacer, más bien, nosotros mismos, traducimos lo que sentimos de cierta manera. Tras hacerlo, volvemos a sentirnos de cierta manera y así, continuamente, vamos conociéndonos de forma más precisa (o eso intentamos).