Cristo toma la decisión y le pide al Padre un cuerpo humano para poder bajar a esta tierra, y así ofrecerse una vez y para siempre como el único sacrificio que nos libra de la condenación eterna.
Cristo toma la decisión y le pide al Padre un cuerpo humano para poder bajar a esta tierra, y así ofrecerse una vez y para siempre como el único sacrificio que nos libra de la condenación eterna.