La vida impone retos a los muchachos katmanduneros en su idilio radiofónico rodeados de poetas de bragueta, selfies que acaban mal y sobre todo musiquita de la güena.
La vida impone retos a los muchachos katmanduneros en su idilio radiofónico rodeados de poetas de bragueta, selfies que acaban mal y sobre todo musiquita de la güena.