Los protagonistas y el Team Rocket deben sobrevivir al naufragio del transatlántico Santa Ana. Se ve cómo ambos grupos olvidan sus diferencias iniciales para colaborar en una huida desesperada desde el interior del buque volcado hacia la superficie. Tras lograr escapar del barco, los personajes quedan a la deriva en una balsa y enfrentan la falta de alimento, lo que provoca un conflicto con el Magikarp de James. La situación empeora drásticamente cuando dicho Pokémon evoluciona en un feroz Gyarados que convoca un devastador torbellino mediante su ataque Furia Dragón. Finalmente, el episodio concluye en un momento de gran suspenso, con todos los entrenadores siendo arrastrados por un ciclón marino hacia un destino incierto.