Sí, las células se suicidan y es un proceso natural. En nuestro cuerpo, el número de nuevas células que se dividen y de células que mueren se mantiene en un equilibrio constante, lo cual nos permite mantenernos como estamos.
Lo increíble es que esta muerte celular está muy bien diseñada y pensada al milímetro: los genes activan toda una maquinaria que hará que la célula muera sin ocasionar el más mínimo daño... Desde que nacemos hasta que morimos.
¿Te has quedado con ganas de saber más? Deja que te lo cuente Sandra Ortonobes (@lahiperactina) y te lo presente Ignacio Crespo (@SdeStendhal).