En este capítulo comentamos el enfrentamiento definitivo entre Ash Ketchum y la líder de gimnasio Sabrina en Ciudad Azafrán. Tras un intento fallido anterior, el protagonista regresa acompañado de un bromista Haunter, quien desaparece inicialmente provocando que Misty y Brock sean transformados en muñecos por los poderes psíquicos de su rival. Un misterioso hombre, que resulta ser el padre de Sabrina, interviene para explicar el trágico pasado que dividió la personalidad de la entrenadora. La batalla se resuelve de forma inusual cuando Haunter reaparece y logra hacer reír a la gélida joven, rompiendo así su frialdad emocional. Debido al vínculo telepático con su dueña, Kadabra también queda incapacitado por la risa, otorgándole a Ash la victoria y la Medalla Pantano. Finalmente, los amigos recuperan su forma humana y el Pokémon fantasma decide quedarse en el gimnasio para traer alegría a la familia reconciliada.