El conflicto forma parte de nuestra vida y en sí mismo no es negativo. Lo que es muy perjudicial es la forma en que lo afrontamos. Acudir a los tribunales, toma mucho tiempo y dinero, lo que te hace sentir lejos de solucionar el problema. Todos sabemos que muchas sentencias al final no se cumplen, dando lugar a un círculo vicioso de demandas y recursos que empeoran las relaciones en el seno de las Comunidades. Mediar, es un acto de la buena gestión hacia la sana convivencia, necesaria entre vecinos.