" Oyendo la reina de Sabá la fama de Salomón, vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias aromáticas, oro en abundancia y piedras preciosas, para probar a Salomón con preguntas difíciles. Y luego vino a Salomón, habló con él todo lo que en su corazón tenia."(2 Crónicas 9:1)