La distopía que cuenta Ray Bradbury en «Fahrenheit 451» es la peor pesadilla para los amantes de los libros. ¡Y eso que fue escrita en una biblioteca! Esta y otras curiosidades las cuenta Bradbury en «Zen en el arte de escribir», donde además propone un método de escritura intenso y extenso. Una pista: el autor apuesta por la escritura diaria.