Emulando personas ejemplares
Bendiciones!
Vamos a ver dos capítulos que muestran el contraste de 3 reyes en sus formas de reinar, de vivir y de practicar sus creencias.
En el capítulo 21 veremos la vida de Manasés y Amón.
2 Reyes 21:1-6 RVA2015
Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén. El nombre de su madre era Hefsiba. Él hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, conforme a las prácticas abominables de las naciones que el SEÑOR había echado de delante de los hijos de Israel. Volvió a edificar los lugares altos que su padre Ezequías había destruido. Erigió altares a Baal e hizo un árbol ritual de Asera, como había hecho Acab, rey de Israel. Se postró ante todo el ejército de los cielos y les rindió culto. También edificó altares en la casa del SEÑOR, de la cual el SEÑOR había dicho: “En Jerusalén pondré mi nombre”. Edificó altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa del SEÑOR. Hizo pasar por fuego a su hijo, practicó la magia y la adivinación, evocó a los muertos y practicó el espiritismo. Abundó en hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR, provocándolo a ira.
Este rey fue el hijo de Ezequías, el gran rey que renovó la vida espiritual del pueblo. Su hijo destrozó y acabó con todo lo grande y santo que su padre hizo. Que dolor ver que uno de sus hijos pisotee todo lo que su padre hizo.
Es por eso que este rey provocó la ira de Dios, haciendo cosas supremamente abominables y criminales. Manases no siguió el buen consejo de su padre. Este rey murió sin mucha honra y trajo confusión y miseria en su generación.
El hijo de Manases, llamado Amón, se comportó igual o peor que su padre, y sufrió las consecuencias de sus actos muriendo prematuramente, siendo asesinado; reinó poco tiempo. Este rey no siguió el buen ejemplo de su abuelo.
Pudiéramos pensar que el hijo de Amón tomaría el mismo destino de su padre y su abuelo, pero nos vamos a sorprender de la forma en que el siguiente rey Josias enfrenta su pasado y pone la mirada en Dios.
Leamos como la biblia lo introduce:
2 Reyes 22 Josías tenía ocho años cuando comenzó a reinar, y reinó treinta y un años en Jerusalén. El nombre de su madre era Yedida hija de Adaías, de Boscat.
2 Él hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, y anduvo en todo el camino de su padre David, sin apartarse ni a la derecha ni a la izquierda.
Wow! Él no miró a su padre ni a su abuelo, él miró a su antepasado David! El se fue hacía muchas generaciones atrás, David fue su modelo a seguir y afirmó al pueblo en el temor de Dios.
Además, salvó al pueblo de la ira de Dios al descubrir las escrituras que habían sido olvidadas.
2 Reyes 22:10-13 RVA2015
Asimismo, el escriba Safán declaró al rey diciendo: —El sacerdote Hilquías me ha dado un libro. Y Safán lo leyó en presencia del rey. Y sucedió que cuando el rey escuchó las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras. Luego el rey mandó al sacerdote Hilquías, a Ajicam hijo de Safán, a Acbor hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asaías, el siervo del rey, diciendo: —Vayan y consulten al SEÑOR por mí, por el pueblo y por todo Judá, respecto a las palabras del libro que ha sido hallado. Porque grande es la ira del SEÑOR que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no han obedecido los mandamientos de este libro de hacer conforme a todo lo que ha sido escrito acerca de nosotros.
El rey fue sensible a la voz de Dios y se humilló. Consultó a Dios para saber cómo recibir su perdón, cómo encontrar el camino a la reconciliación y abrir la ventanas de los cielos. Al tomar la iniciativa de reparar el templo de Dios, en ese momento encontraron el libro de la ley de Dios.
Cuando tu y yo decidimos reparar nuestras vidas espirituales y permitimos que el Señor nos guie entonces encontraremos la verdadera intimidad...