Como discípulos de Cristo pertenecemos a una familia, la familia de la fe, el cuerpo de Cristo. Dios nos ha amado y evidenciamos ser sus discípulos cuando nos amamos unos a otros.
Como discípulos de Cristo pertenecemos a una familia, la familia de la fe, el cuerpo de Cristo. Dios nos ha amado y evidenciamos ser sus discípulos cuando nos amamos unos a otros.