Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo para la alabanza de Su gloria, capacitándonos para vivir conforme al llamado que Él nos hizo y para poder mantenernos firmes en la fe.
Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo para la alabanza de Su gloria, capacitándonos para vivir conforme al llamado que Él nos hizo y para poder mantenernos firmes en la fe.