Estando Santa Inés en medio de las llamas, con las manos extendidas decía al Señor: ¡Oh Todopoderoso, digno de ser adorado, honrado y temido! Yo te bendigo y doy gloria a tu Nombre por siempre.
Estando Santa Inés en medio de las llamas, con las manos extendidas decía al Señor: ¡Oh Todopoderoso, digno de ser adorado, honrado y temido! Yo te bendigo y doy gloria a tu Nombre por siempre.