Desencadenar el amor propio nace en reconocernos en la dualidad de ser mitad hijos de puta y mitad hijos de Dios y es el perdón la llave necesaria para abrir la puerta a la aceptación
Desencadenar el amor propio nace en reconocernos en la dualidad de ser mitad hijos de puta y mitad hijos de Dios y es el perdón la llave necesaria para abrir la puerta a la aceptación