La capacidad de nuestras sociedades diversas para crecer en cohesión social depende de su capacidad para promover la integración a largo plazo de las personas migrantes a diferentes niveles, especialmente entre algunos colectivos más vulnerables, como son los jóvenes y la mujeres en los servicios de proximidad. Muchos estudios coinciden en que el origen socioeconómico y el origen étnico de la familia son factores determinantes que influyen en el rendimiento educativo de los hijos e hijas de las personas migrantes. Asimismo, la concentración de las mujeres inmigrantes en los servicios de proximidad hace efectiva la triple discriminación laboral—por razón de clase social, género y etnia—a la que se enfrenta este colectivo en nuestras sociedades.
Hoy en Tendiendo Puentes tenemos la suerte de contar con Sonia Parella, una buena amiga, gran investigadora y docente que desde el mundo académico ha dedicado buena parte de su vida a luchar por la justicia y la igualdad, creando e impulsando iniciativas y propuestas de promoción y transformación social.