El patrimonio testifica la experiencia humana, y este sentir debe ser una experiencia compartida, que ofrezca a cada individuo la oportunidad del descubrimiento propio, uno de los valores más importantes del patrimonio Arquitectónico es la identidad, ya que esto es un libro abierto de la historia de nuestros tiempos pasados, de nuestra sociedad, de nuestra identidad cultural, y tenemos que darle ese valor que se merece y no dejar el Patrimonio en el olvido.