50-Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible.
51-He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados
52-en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
1 Corintios 15:50-52 LBLA