Meditación en el sábado de la VIII semana del Tiempo Ordinario (año par e impar) sobre el Evangelio del día. Los sacerdotes, fariseos y escribas interrogan a Jesús con falta de respeto, y no obtienen ninguna respuesta. Hemos de dirigirnos a Dios siempre con respeto ante su Majestad y Sabiduría, y con confianza de hijos.