El otro día en el almacén saqué un tema que levantó, al parecer, una incomodidad no resuelta. Y como dicen que rectificar es de sabios, hoy he decidido dar voz a una empleada muy especial a la que no he sabido proporcionar el protagonismo que merecía.
Os dejo hoy con ella que sabrá contarlo mil veces mejor que yo…