Cuando como empresas nos equivocamos, o el cliente percibe que nos equivocamos, el camino más seguro es ofrecer -no pedir- disculpas. El poder que tienen las palabras dichas a tiempo y con humildad nos hace fuertes y hacen maravillas para la reputación de nuestra marca. Por supuesto, también compartimos un método infalible para ofrecerlas.
Video: https://www.youtube.com/watch?v=cNsUZGvLnMY