Dios hace planes. Esto no solo hace que nos esté permitido hacerlos nosotros, sino que es lo aconsejable, lo sensato y lo piadoso. Cuando imitamos a Dios, estamos reconociendo su grandeza. Para ser como él, necesitamos hacer planes.
Dios hace planes. Esto no solo hace que nos esté permitido hacerlos nosotros, sino que es lo aconsejable, lo sensato y lo piadoso. Cuando imitamos a Dios, estamos reconociendo su grandeza. Para ser como él, necesitamos hacer planes.