
Sign up to save your podcasts
Or


Dirigiéndose el Señor a la Iglesia de Éfeso, lo primero que hace es reconocer sus obras, su arduo trabajo y su paciencia. Pero, a pesar de esas virtudes Dios le reprochó algo, y es que habían dejado su primer amor. Habían perdido la pasión y el fervor de amar a Dios.
La pregunta es, ¿cómo estamos nosotros?
By Mary Ann López Mena5
22 ratings
Dirigiéndose el Señor a la Iglesia de Éfeso, lo primero que hace es reconocer sus obras, su arduo trabajo y su paciencia. Pero, a pesar de esas virtudes Dios le reprochó algo, y es que habían dejado su primer amor. Habían perdido la pasión y el fervor de amar a Dios.
La pregunta es, ¿cómo estamos nosotros?