El País vasco es una comunidad diversa integrada por mujeres autóctonas, migradas, racializadas, negras, indígenas, heterosexuales, lesbianas… y así se va ampliando esa visión de diversidad. Sin embargo, pese a los discursos políticos de Euskadi ciudad de acogida, la práctica deja mucho que desear. Son los mismos movimientos quienes desde sus espacios avanzan en reivindicaciones.