Veo amanecer desde la terraza. Paz, silencio. Mucha paz.
Los que se fueron. Los que ya no están. Los que ya nunca estarán. Si no es hoy, será mañana.
Ese olor del curry, del pan recién hecho; ese sonido al cortar una rebanada.
Respiro hondo. Sigo con los ojos cerrados. Huele a café.
Un día más, un día menos.
100 cafés + con un puto virus.