Las cuestiones necias y las personas insensatas engendran pleitos y contiendas, pero Dios a través de su "divina defensa" nos protegerá y sabremos cómo actuar.
Las cuestiones necias y las personas insensatas engendran pleitos y contiendas, pero Dios a través de su "divina defensa" nos protegerá y sabremos cómo actuar.