No se trata de cuánto dinero ganamos, sino de cuánto gastamos y de cuánto retenemos para nosotros. Trabajar en crear una libertad financiera que nos permita tomar decisiones, aprovechar oportunidades y salirnos de situaciones en las que no queramos estar, nos da infinitas posibilidades - y lo único que necesitamos para lograrlo es tiempo y disciplina.