La mayoría de las personas ante la invitación del Señor a participar de su mesa, para que podamos participar de la Palabra de Dios que nos sacia plenamente, deciden poner excusas. Esta invitación es universal, todos están invitados.
La mayoría de las personas ante la invitación del Señor a participar de su mesa, para que podamos participar de la Palabra de Dios que nos sacia plenamente, deciden poner excusas. Esta invitación es universal, todos están invitados.