Vuelve mi querido e inigualable amigo Ricardo, en una edición más improvisada de lo normal, en plena calle concurrida por los sonidos del tránsito. A pesar de eso, logramos las mismas risas de siempre. Además, una nueva invasión animal. A veces nuestros padres nos exponen a situaciones bastantes fatales, de eso y más nos juntamos a conversar.