Andamos por la vida deseando, y eso está muy bien. Hay que hacerlo, es el motor de nuestras acciones, aunque también lo es de nuestra calidad de vida. Una vida saludable (de buena calidad) es algo que parte de deseos saludables (de buena calidad). Los deseos menores (de mala calidad) abundan, copan nuestro pensamiento, nos estimulan sin nosotros saberlo... y eso ya no está tan bien. Determínalos, ponle remedio a una vida de poco valor y álzate con la victoria de quien se conoce. Sé el/la ganador/a de la carrera por VIVIR BIEN.