El otro día me escribió una amiga de hace años con una pregunta directa y muy suya: "¿Tú sigues con las cestas?"
Lo que vino después fue una historia preciosa que ni ella ni yo habríamos podido imaginar.
Una historia donde yo acabé siendo actriz secundaria sin saberlo, y mi empresa… un vehículo para algo mucho más grande.
Te lo cuento en el nuevo episodio del podcast. Es de los que dejan buen sabor de boca.