Somos lo que pensamos, nuestra vida se va a mover siempre por nuestros pensamientos más dominantes, por tanto, nosotros los creyentes debemos filtrarlos con la Palabra de Dios, nuestros pensamientos forjan nuestro carácter.
Somos lo que pensamos, nuestra vida se va a mover siempre por nuestros pensamientos más dominantes, por tanto, nosotros los creyentes debemos filtrarlos con la Palabra de Dios, nuestros pensamientos forjan nuestro carácter.