“Nehemías repitió en público lo que les había dicho en privado a los ofensores. Para aquel hombre, que había usado sus propias riquezas para liberar esclavos judíos cuando era copero en Persia, aquella manera de conducirse no tenía sentido. «¿Por qué están tratando de esta forma a sus propios hermanos y hermanas?», les preguntó en público.
«Ustedes saben lo que dice la Palabra de Dios. “En Levítico dice que es ilegal lo que están haciendo, así que, ¿por qué lo están haciendo?» Ellos no pudieron responder.