“En la historia del mundo hay pocos personajes que hayan tenido mayor potencial para el poder, los privilegios y la posición, que Moisés.
Era el segundo hombre en la corte de un faraón sin herederos. Se hallaba en línea directa para suceder al faraón y convertirse en el líder de Egipto, la nación más próspera del mundo en aquellos tiempos.