En todo ser humano hay grandeza, y tú no eres la excepción.
Sería muy ególatra creer que después de cientos de miles de años de evolución, estás aquí para ser uno más y no significas nada.
No digas tonterías.
Aunque el condicionamiento social te haga creer lo contrario, tu vida en este mundo importa.
Todos tenemos un diamante interior, aunque no sea de carbono.
Nuestros talentos, dones y habilidades especiales lo conforman.
Tan solo debemos aprender a mirarlo y esculpirlo para sacarle el brillo.
Si estás conmigo, comparte este episodio.
Hay una persona que necesita que alguien se lo diga.
Te agradecerá que se lo hayas enviado.
Un abrazo!!