En los llanos de Portuguesa, Venezuela, hay noches en las que el viento no viene solo.
Noches en las que la lluvia apaga las estrellas… y el silencio empieza a silbar.
Esta es la historia de El Silbón, un alma condenada a vagar por los caminos del llano cargando un saco de huesos, pagando eternamente un crimen imperdonable. Un relato que nace del capricho, se sella con sangre y se transforma en castigo eterno.
Dicen que si escuchas su silbido lejos, está cerca.
Y si lo escuchas cerca…
entonces ya es demasiado tarde.
En este episodio de Crónicas de Espanto viajamos a Guanarito, tierra de monte, barro y aguaceros, para contar una de las leyendas más oscuras del llano venezolano, con un final alternativo donde la soberbia humana paga el precio más alto.
Apaga la luz.
No silbes.
Y recuerda:
el llano no se burla.