Las grandes vidas son producidas por un compromiso con una gran causa. Esa causa es la que los saca afuera de ellos mismos. Los impulsa a hacer y llegar a ser más de lo que habrían podido ser por sí solos. Todos necesitamos tener un propósito impulsor para nuestra vida.”Te reto a que el mayor de los propósitos impulsores de tu vida, la mayor de las causas por las cuales puedes entregar tu vida, sea el reino de Dios. No hay mejor manera de invertir tu vida.