"Banana não tem caroço, mas tem filamento grosso, que dificulta a mastigação", eso decimos en Pompilandia cada vez que nos acercamos tan agradecida fruta a nuestras fauces. No está mal comer una banana antes de ir a una Escape Room tampoco, que luego pedirá mucha energía nuestro cerebro para resolver todo lo que alli ocurre.