Ay... amigos. Demasiado bien hemos salido. Resulta que Bill Cosby no eran tan buen padre. Ni el señor Tanner. Y qué decir de que crecimos con series de niñas que vivían con abuelos y todo muy normal, oiga.
Ahora suena fatal, pero con qué ilusión nos levantábamos los sábados por la mañana a devorar estas series con un tazón de Cola cao y smacks de kelloggs.