¿Cuántas veces hemos estado abrazos a la piedra de tropiezo?, hoy quizá estemos cabizbajos, pero Dios está tocando a la puerta de nuestro corazón, diciéndonos, levanta la mirada, no hay segunda oportunidad, hay oportunidades.
¿Cuántas veces hemos estado abrazos a la piedra de tropiezo?, hoy quizá estemos cabizbajos, pero Dios está tocando a la puerta de nuestro corazón, diciéndonos, levanta la mirada, no hay segunda oportunidad, hay oportunidades.