No te lamentes de lo que has vivido y ni pienses morir a tu fe porque aún tu pasado tiene una razón de ser para que tengas una mayor comprensión de lo que Dios quiere hacer contigo.
No te lamentes de lo que has vivido y ni pienses morir a tu fe porque aún tu pasado tiene una razón de ser para que tengas una mayor comprensión de lo que Dios quiere hacer contigo.