Nuestra actividad diaria, inevitablemente, deja un reguero de gases de efecto invernadero que están provocando el calentamiento global. En este capítulo te ayudamos a calcular y a reducir tu huella de carbono. Reflexionar sobre cómo nos movemos, qué medio de transporte utilizamos, qué tipo de energía consumimos o la dieta que llevamos, puede facilitar un cambio necesario para atajar las emisiones que asfixian el planeta. Se trata de diseñar la movilidad, la alimentación y el consumo del futuro, ¿te apuntas?