En el capítulo 40 contaba cómo había sido mi vuelta a las playas después de los cierres perimetrales de las regiones impuestas por esta pandemia que nos azota desde hace año y medio.
En este he vuelto a los Picos de Europa de la parte asturiana, porque de los leoneses no he salido, y menos mal, porque me ha ayudado mucho a sobrellevar los cierres perimetrales.
La jornada transcurrió con mal tiempo atmosférico y hubo que adaptarse a ello y aprovechar las nieblas y las atmósferas que quedan en los bosques después de la lluvia, que no es paja.