Es un tema en el que se han dicho muchas cosas por lado y lado. Quiénes están a favor tienen argumentos esbozados, quienes están en contra tienen estructuras claras. Así que, ¿hay algo más por decir? La Biblia, por medio de una historia bastante conocida, nos invita a ver esta situación desde una perspectiva diferente. ¿Qué tal que parte de la conversación cambie cuando entendamos que el problema poco tiene que ver con el vientre?