Comencemos por algo básico: el agua. Si la analizamos a simple vista veremos que ésta adopta la forma del envase que la contiene y al observarla correr podemos apreciar cómo logra colarse y fluir en ríos, superficies, calles, incluso en espacios muy estrechos.
Así opera el Contenido líquido: aspiramos a crear piezas que puedan adaptarse a la plataforma de forma natural, que generen conversación y puedan expandirse con facilidad, de forma natural. Es contenido altamente compartible, pues despierta un deseo de ser transmitido ya sea por lo atractivo del mismo o lo relevante del tema que toca.