
Sign up to save your podcasts
Or


Las supersticiones relacionadas con los gatos comenzaron en la Edad Media. Los tribunales de la Inquisición protagonizaron uno de los capítulos más sangrientos y oscuros de la historia de la humanidad. En Europa muchas personas fueron torturadas y quemadas en la hoguera por supuestas prácticas de brujería o relaciones con el demonio. En los procesos por brujería celebrados en Inglaterra, Francia, Suiza o Alemania, entre los siglos XII y XVI miles de mujeres inocentes fueron declaradas culpables y quemadas. Los gatos negros tampoco se libraron de la barbarie.
En la Edad Media se creía que los gatos negros eran los sirvientes malvados y sobrenaturales de las brujas, enviados por el mismísimo Satán. También se pensaba que eran brujas que se transformaban en criaturas sigilosas y nocturnas para llevar a cabo sus prácticas de brujería. En esa época la gente creía que su presencia acarreaba tristeza y melancolía; se les consideraba audaces, crueles y despiadados y se les imaginaba atacando y arrancando los ojos de sus víctimas.
By tranzgenautaLas supersticiones relacionadas con los gatos comenzaron en la Edad Media. Los tribunales de la Inquisición protagonizaron uno de los capítulos más sangrientos y oscuros de la historia de la humanidad. En Europa muchas personas fueron torturadas y quemadas en la hoguera por supuestas prácticas de brujería o relaciones con el demonio. En los procesos por brujería celebrados en Inglaterra, Francia, Suiza o Alemania, entre los siglos XII y XVI miles de mujeres inocentes fueron declaradas culpables y quemadas. Los gatos negros tampoco se libraron de la barbarie.
En la Edad Media se creía que los gatos negros eran los sirvientes malvados y sobrenaturales de las brujas, enviados por el mismísimo Satán. También se pensaba que eran brujas que se transformaban en criaturas sigilosas y nocturnas para llevar a cabo sus prácticas de brujería. En esa época la gente creía que su presencia acarreaba tristeza y melancolía; se les consideraba audaces, crueles y despiadados y se les imaginaba atacando y arrancando los ojos de sus víctimas.